EL REY AL DESNUDO de Ernesto Ekaizer

Mis impresiones sobre el libro EL REY AL DESNUDO. Historia de un fraude” de Ernesto Ekaizer  Penguin Random House – Ed. B (2021) – ISBN: 978-84-666-7011-1

– ¿Que hay detrás de la trama judicial, económica y pasional cuyo gran protagonista ha sido el rey Juan Carlos I, ahora emérito?

– ¿Que hay detrás de la guerra entre quien fuera Jefe de Estado y su examante Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn por el botín de cien millones de dólares “regalado” por el rey Abdulla de Arabia Saudí?

– ¿Qué papel han jugado el omnipresente comisario Villarejo y otros personajes secundarios, pero igualmente sugerentes, de esta historia?

– ¿Quién teme ver al rey emérito Juan Carlos I despojado de todos sus “ropajes”?

Con su característico espíritu incisivo, el periodista de investigación Ernesto Ekaizer recrea en El rey al desnudo los principales episodios de la caída de Juan Carlos I, uno de los reyes más longevos y populares de la historia de España. A partir del análisis de documentos fidedignos, este relato de abuso de poder e impunidad detalla cómo el rey dilapidó su prestigio, en una serie de truculentos episodios que han puesto en riesgo la estabilidad de la monarquía de España. Con esta obra, lectores e historiadores ya disponen ahora del libro de referencia en torno a la materia.

MIS IMPRESIONES DE EL REY AL DESNUDO

el rey al desnudoEs el tercero o cuarto libro que ocupa mis lecturas sobre el tema, y sin dudas el más incisivo y preciso de este vergonzoso episodio que estamos viviendo en la caída de Juan Carlos I, uno de los más longevos de la dinastía Borbón, aunque todo comenzó en Paris, Francia, un 25 de julio de 1593 con una apresurada conversión al catolicismo.

En España, sin embargo, donde llegó el primer Borbón en 1701 cada transición, según dice Juan A. Granados[1], ha sido un riesgo (a veces incluso para el rey viejo, como pudo comprobar Carlos IV, padre), un enigma (la reina viuda Isabel Farnesio no se esperaba tanto desprecio de Fernando VI, ni Bárbara tanto amor), una ruptura (Carlos de Borbón y sus carlistas), una molestia (Alfonso XII, niño,  padre de “la menor cantidad posible de rey”, en palabras de Sagasta), un problema (Isabel II, niña y…), un “desastre sin paliativos” desde 1926 (Alfonso XIII, el rey que abandona), o una solución a cuarenta años de iniquidad (Juan Carlos I). Es posible que, todo sea por la “proverbial supervivencia borbónica”. Los Borbones “renacen siempre de sus cenizas”.

Ekaizer desmitifica al personaje, “desde el arroyo hasta las estrellas”, en lo que califica una historia de dinero, fraude, impunidad y también pasión. Escenas que hasta junio del 2014 estaban protegidas por la inviolabilidad constitucional,

Lleno de revelaciones y datos, pero sobre todo precisiones recogidas en su “ANEXO DOCUMENTAL” que muestran desde las cartas de los abogados de Corinna zi Sayn-Wittgenstein-Sayn[2] a la Casa de su Majestad el Rey, el 5 de marzo de 2019 hasta las diferentes retiradas de dinero y los extractos de los movimientos de sus cuentas en las Fundaciones Lucum y Zagatka.

El libro destapa o hace aflorar el largo proceso de descomposición, en primer lugar, de la institución monárquica, que no es la única, ya que la crisis y el descredito afectan a la mayoría de las instituciones: la Policía, los servicios de información, la Judicatura. No dejan de estar presente la red de tráfico de influencias creada por Iñaki Urdangarin, juzgada en el caso Nóos. Y según declaración de Corinna en el caso Nóos, donde trataron de implicarle, dice: “El rey (Juan Carlos I) no distingue entre lo legal y lo que es ilegal”. Y fue en 2013, donde afirma que “en mi cabeza cambié una cosa. Me doy cuenta de que están dispuestos a lanzarme al fuego” con referencia a la expresión del rey emérito de “Blood is thicker[3]

El autor relata en el Capítulo 6 “El mapa del tesoro”, todos los detalles desde su salida de Palma el 9 de abril de 2012 para la cacería en Botsuana donde coincide con Corinna, su hijo Alexander de diez años, y su íntimo amigo Mohamed Eyad Kayali, quien se ha ocupado de pagar el safari. A ellos se unirá Philip Adkins, exmarido de Corinna y padre de Alexander.

El Capítulo 7 “El hombre que amaba a los caballos” el autor lo dedica a relatar los vericuetos de la apertura del procedimiento por parte del fiscal Bertossa[4] al Banco Mirabaud, a Arturo Fasana[5], Dante Canónica, y a Corinna zu Sayn-Wittgenstein por actos de blanqueo de dinero. Al fiscal Bertossa lo que le interesa en esta batalla entre Corinna y Juan Carlos I es el posible blanqueo de dinero. Esa es su investigación. Se guía por el test del pato: si parece un pato, nada como un pato y grazna como un pato, entonces es probable que sea un pato.

En el Capítulo 8 “El chute del fiscal-jefe Luzón”, el autor relata el accidental camino de la Fiscalía Especial contra la Corrupción y Criminalidad Organizada, la Fiscalía Anticorrupción, que había sido creada en 1995 pero que en 1997 el fiscal general del Estado nombrado por Aznar llegaba con un mandato: liquidar la Fiscalía Anticorrupción. En 2004 el nuevo fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, nombrado por el Gobierno de Zapatero, y después de que se reformara el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal dio un fuerte impulso a la Fiscalía Anticorrupción, nombrándose como fiscal-jefe a Alejandro Luzón, que accedió al más elevado escalafón de la carrera: fiscal de sala del Tribunal Supremo.

En el Capítulo 9 “Te vas a enterar: a por Corinna” el recorrido del autor comienza en julio de 2019 en un restaurante donde el Juez Manuel Garcia-Castellón, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, acostumbraba a ir a comer, ahora que ya llevaba seis meses a cargo del caso Tándem-Villarejo, y desde hacía tiempo, aunque sin responsabilidad en la instrucción, los avatares de la famosa pieza Carol (Corinna y Juan Carlos I). Logró desencriptar los documentos requisados en el domicilio de Villarejo y su socio. Bertossa y Garcia-Castellón fijaron una reunión para finales de agosto 2019. Buscaban afanosamente los asideros legales para citar a declarar a Juan Carlos I, por la adjudicación del AVE.

El Capítulo 10 de el REY AL DESNUDO “Juan Carlos de Arabia” el autor traza los principales puntos que delimitan o descartan la relevancia penal de los hechos que ocurren con posterioridad al momento en que el rey emérito dejó de estar protegido por la inviolabilidad que el artículo 56.3 de la Constitución española reconoce al jefe de Estado. La nueva Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, designa a cargo de las investigaciones al fiscal de la sala del Tribunal Supremo Juan Ignacio Campos, especializado en Delitos Económicos, de amplia experiencia que auxiliado por un equipo de fiscales del Supremo “que asumirán la innegable complejidad técnica de estas diligencias de investigación”. Yves Bertossa y la justicia suiza es la comadrona de las diligencias sobre Juan Carlos I en España.

No hay mucho que indagar, ni saber, TODO estaba claro: La compañía estatal Saudí Railways Organization (Organización Saudí de Ferrocarriles) licitó el concurso del Ave a la Meca en un solo paquete en 2006, pero dos años después, en 2008, lo dividió en tres partes: plataforma, estaciones y superestructura, y operación. La más importante se adjudicó al consorcio hispano-saudí Al Shoula Group.

La cuarta visita oficial de los reyes de España a Arabia Saudí, atrajo un gran interés por parte de las empresas españolas, once de las cuales formaron parte de la delegación oficial (ACS, Ferrovial, Indra, Navantia, OHL, Repsol, Técnicas Reunidas, Banco Sabadell, Cepsa, Carboex y Abengoa). Se propuso la creación de un fondo de inversión bilateral conjuntamente con la Agencia Saudí de Inversiones Internacionales (SAGIA). Corinna está allí y también Shahpari Zanganeh[6].

Corinna estuvo en la visita oficial como consejera estratégica de la delegación, aunque ya había estado en Riad como “representante de su majestad el rey Juan Carlos I de España”. El caso es que Juan Carlos I incluyo, precisa el autor, en el mismo avión en el que viajaba con la reina Sofia a su amante, con la cual estaba en un momento dulce del noviazgo, dos años después de su comienzo; un estado en el que la pasión, el dinero y la codicia estaban en su apogeo”.

Las comisiones llovían, desde la pagada al sexto hijo del rey Abdulaziz de 120 millones, hasta la de 97,5 millones de euros que las empresas se habían comprometido pagar a Zanganeh por sus gestiones. En total, se abonaron alrededor de 284 millones de euros en comisiones a cuenta del contrato del siglo, el AVE del Desierto. Corinna obtuvo por su asesoramiento cinco millones de dólares y el hedge fund Cheney, una comisión de 155 millones por su gestión.

En el Capítulo 11 “¡Oh, Dios mío, que generosos han sido!”, el autor recrea las idas y vaivenes del fiscal suizo Yves Bertossa, en registros de las oficinas de las sociedades, bancos y bufetes suizos utilizado por el rey emérito para todos sus “chanchullos” en los últimos lustros, léase, oficinas de Rhone Gestión, el banco Mirabaud y el bufete de Canónica & Avocats.  Llama a declarar a muchos de sus implicados en un figura jurídica – como tantas otras – desconocidas por mi: PADR – persona llamada a dar información – un estatus intermedio entre testigo e imputado. El autor relata detalladamente, con inclusión de los documentos en el ANEXO DOCUMENTAL al final del libro, las declaraciones y argumentos esgrimidos por los comparecientes, TODOS enriquecedores de elementos sobre los hechos investigados: Fundación Lucum, Fundación Zagatka, banco Mirabaud, los pure gift, etc., etc.

Glamur: el fiscal Pastor y las dos damas” tituló el Capítulo 12 el autor, en el que nos relata la aparición en detalles en julio de 2019 de la glamurosa Shahpari Zanganeh (Irán, 1964), alta, delgada, rostro alargado, con cejas grandes muy marcadas, trasmite un aire a Maria Callas. Vino a declarar ante el fiscal Pastor, en calidad de imputada, en el procedimiento del AVE Medina-La Meca abierto en la Fiscalía en diciembre de 2018. El fiscal Luis Pastor, la interroga en ingles con intérprete, cual Sherlock Holmes. Quiere seguir el rastro de la operación en Arabia Saudí. Zanganeh acompañada de un abogado de Cuatrecasas asegura que su contrato no establece una remuneración de 134 millones de euros como se ha publicado, sino 97 millones y precisa “He asesorado a varias empresas españolas en la conformación de un consorcio y en la preparación de las ofertas de precalificación y de licitación”.

En este capítulo el autor también desgrana, los pagos realizados por el millonario mexicano Allen Sanginés-Krause[7] a Juan Carlos I con fondos transferidos a través de un canal especial: el coronel del Ejército del Aire, ya jubilado, Nicolas Murga Mendoza, ayudante de campo de Juan Carlos I desde 2007.

Sanginés-Krause envía dinero desde un banco en Irlanda a la cuenta de Ibercaja y “Nico” cumple su función para la familia real: paga vuelos, hoteles, restaurantes, vehículos Uber, clases de piano, facturas de El Corte Inglés, tarjetas de cliente de esa cadena y de otros centros comerciales.

Nada debe extrañarnos porque los abogados de Corinna Larsen difundieron en un comunicado que “[…] Es evidente que una investigación completa debe ir mucho más allá de los pocos hechos que conoce ella. Las graves acusaciones en los medios de comunicación sobre los negocios financieros del rey emérito han existido durante décadas.”

En el Capítulo 13 “Desde Rusia con amor”, el autor aborda los sucesos del asalto bursátil de la petrolera española Repsol por parte de la rusa Lukoil en 2008. La actuación del trio Juan Carlos I-Corinna-Sanginés Krause, dice el autor, crea un suspense cuyas bazas principales son: el dinero, la pasión, la impunidad y el poder. Ya formaban un trio de negocios en 2006 cuando Corinna y el rey español llevaban dos años como amantes y la vida les sonríe. Y ahora intentaban dar el gran pelotazo financiero. Fue una lucha intestina durante el Gobierno de Rodriguez Zapatero, en la que Juan Carlos I hace lobby a favor de la operación Lukoil “es beneficiosa para España”, en contra de la posición del ministro de industria, Miguel Sebastián.

Parece la afirmación de Dumas en “Los mohicanos de Paris”[8] (1871): “¡Busquen a la mujer, por Dios! ¡Busquen a la mujer! Hay una mujer en todos los asuntos; tan pronto como alguien me da un informe digo: “¡Busquen a la mujer!”.

El rey llegó a llamar seis veces a Rodriguez Zapatero, dice el autor, quien declaró públicamente que era necesario “ser respetuoso con los intereses de la compañía”. Y confirma que “La Casa de su Majestad el Rey llego a hacer público dos comunicados en el transcurso de diez horas sobre la participación del monarca en las gestiones”.

En el Capítulo 14 “¿Por qué JCI deshereda a su hijo?, el autor relata con detalle[9] todo el complejo proceso de declaraciones de Dante Canónica, Fasana y Thévenoz, administrador del banco Mirabaud, ante el fiscal Bertossa, interesado en precisar detalles con respecto de la transferencia de cien millones de dólares del 8 de agosto de 2008 procedente del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí.

El fiscal se interesa por la razones de Juan Carlos I al desheredar a su hijo de cien millones de dólares y “regalárselos” a Corinna.  Canónica[10] señaló, que “Juan Carlos I podía disponer libremente de los activos de la Fundación (Lucum) en vida. Había tomado la decisión de no conservar ese dinero y dárselo a su amiga. Desconozco si su hijo Felipe estaba informado de la existencia de la Fundación Lucum y de sus activos”.

El Capítulo 15 “Abdicación de emergencia”, con varias entradillas de encabezamiento, digna de leerse, pero en especial la de Juan Marsé (de su libro “Notas para unas memorias que no escribiré”, 2021).

Un amplia y detallada información sobre todo el proceso desde el cierre de la Fundación Lucum en el banco Mirabaud en suiza a finales de junio de 2012 ante el “anuncio de intercambio automático de información, que se produciría a medio plazo (entre Suiza y la Unión Europea), la existencia de esa cuenta era una bomba de relojería” según declara el abogado de Juan Carlos I, que lo hace en calidad de “persona llamada a dar información” (PADR).

Según Canónica, el rey se planteaba construir una vida con Corinna, razón por la que le confió los cien millones. No es, desde luego, un regalo; “es una forma de ir preparando una nueva etapa de su vida”. En realidad le “hubiera gustado hallar la forma de casarse con Corinna y conservar el trono”, al estilo de Eduardo VIII de Inglaterra y su amante, la estadounidense Wallis Simpson en los años treinta del XX.

Nadie está pensando en que estamos a las puertas de un plebiscito sobre el modelo político: Monarquía Parlamentaria o República.

En las navidades de 2011, ante las investigaciones y sentencia del caso Nóos, Juan Carlos I se vio obligado a hacer un comentario en el discurso de Nochebuena:

“Me preocupa enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión publica respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”.

La abdicación, en realidad había comenzado a erigirse dos años antes con el caso Nóos.

Pero realmente fue el 2 de junio de 2014

Juan Carlos I sabía lo que estaba diciendo, dice el autor, tenía constancia intima, acababa de recibir esos días de Suiza 360, francos suizos (unos 294.000 euros que le había confiado retirar a Fasana).

Juan Carlos I conserva, pues, la inviolabilidad que le confiere el artículo 56.3 de la Constitución para todos sus actos hasta la abdicación, y a partir de ella, es decir, junio 2014, pierde la inviolabilidad respecto actos ilícitos, tanto civiles como penales, que pudiera cometer, y que serán enjuiciados por la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

En el Capítulo 16 “Zagatka: un rey de altos vuelos” el autor pone énfasis en desentrañar los hechos, sucesos y vínculos de Juan Carlos I y su lejano primo Álvaro de Orleans-Borbón, que de hecho actúa como testaferro de fechorías. La prensa del corazón da fe de la fiesta del 21 de abril de 2016 de la realeza y nobleza europea en el Hotel Paris de Mónaco. (Ver la revista francesa Point de Vue (https://www.pointdevue.fr) que incluye un amplio reportaje fotográfico.

En agosto de 2018 el fiscal Bertossa realiza un registro en las oficinas de Rhone Gestión, y se incauta de documentos relativos a la Fundación Zagatka[11], de la que eran primer beneficiario Álvaro de Orleans, segundo su hijo Andrés y tercero a Juan Carlos I.  En mayo 2006, se modifica el reglamento para nombrar, ante el eventual fallecimiento de su padre, como cuarto beneficiario al príncipe de Asturias, Felipe y en quinto lugar, a las infantas Elena y Cristina. Con lujo de detalles el autor trata y documenta este apartado, incluyendo los lazos y vínculos comerciales de Juan Carlos I con “los Albertos” es decir los empresarios madrileños Alberto Cortina y Alberto Alcocer y sus operaciones con el Banco Zaragozano y su venta de acciones a Barclays, y sus anteriores delitos en juicio entonces sobre la estafa de venta en 1998 de los terrenos de Urbanor en la Plaza de Castilla, emplazamiento de la Torres Kio, al empresario Javier de la Rosa, de oscura trayectoria.

De estas transacciones y su opacidad delictiva se dan cuenta en detalles en el libro Juan Carlos I: La Biografía sin silencios de Rebeca Quintáns (Arkal – 2016), que en junio de 2021 publique MIS IMPRESIONES.

En medio de la redacción de estas notas de MIS IMPRESIONES, acaba de llegar esta noticia: “La Fiscalía suiza archiva la investigación de los 100 millones que Juan Carlos I recibió de Riad”

Los documentos incautados por Bertossa en Zagatka en agosto 2018, permiten trazar un seguimiento de vuelos privados de Juan Carlos I, entre mayo 2009 y mayo 2018, por valor de ocho millones de euros, de los cuales cinco corresponden a los años 2016 a 2018. Los últimos se contrataron con la compañía británica Air Partner.

El fiscal investiga, y de manera preventiva, ordena bloquear los fondos de Zagatka en Lombard Odier, francos suizos y euros por valor de diez millones de euros, antes de definir su situación procesal El fiscal se interesa por los vuelos privados de Corinna abonados por la Fundación Zagatka que ascendieron a unos tres millones de euros.

La solemne proclamación de los estatutos de Zagatka sobre su propósito al incorporar como tercer beneficiario a Juan Carlos I en razón de su contribución a la democratización con su actividad real, con el origen opaco de sus fondos y con la contradicción entre las versiones registradas en Credit Suisse y Lombard Odier.

El Capítulo 17 “El primo remoto en apuros”, el autor lo dedica a las declaraciones de Álvaro de Orleans-Borbón, citado por el Fiscal Bertossa no como imputado, sino en calidad de persona llamada a dar información (PADR), un interrogatorio muy preciso que De Orleans-Borbón responde con vaguedades.  Leer estas mas de 10 paginas te da los suficientes elementos para pensar que el paso próximo sea la imputación del declarante, pero NO.

En el Capítulo 18 “Corinna: La Fundación Zagatka es de Juan Carlos I”, un mes después de la declaración de Álvaro de Orleans, el fiscal Bertossa cita a comparecer a Corinna zu Sayn-Wittgenstein como imputada, junto con Fasana, Canónica y Thévenoz.  La examante del rey admite haber recibido en su cuenta de Bahamas los cien millones de dólares, pero se niega a contestar preguntas sobre su entrevista con el comisario Villarejo y asegura que, según le dijo Juan Carlos I, la Fundación Zagatka era suya. Una detallada descripción de las declaraciones en mas de 14 paginas que recogen la versión taquigráfica, que nos brindan un preocupante panorama de corrupción y hechos de ese calificativo a la luz de un no experto en estos temas.

En el Capítulo 19 “Con Bertossa en los talones”, el autor resume igualmente las declaraciones el 13 de junio de 2019 de Corinna, Canónica y Nicolas Gonet, responsable del banco Gonet, donde se transfieren, a una cuenta de la examante de Juan Carlos I, los 65 millones de euros. Gonet, declara en calidad de persona llamada a declarar (PADR). En casi 20 paginas se aprecian detalles sobre el contrato de donación de los 100 millones de dólares o 65 millones de euros donados en 2012, aunque sin fecha exacta.

Un interesante Capitulo 20 “Jaque al rey Felipe VI”, el autor lo dedica a desmenuzar las actuaciones del abogado británico Robin Rathmell, especializado en llevar aquellos casos de individuos con alto patrimonio neto (High Net-Worth IndividualsHNWL), es socio del bufete Kobre & Kim de Londres, contratado por Corinna en 2019 para dar batalla por los cien millones de dólares con su experiencia, es un caso que le viene como anillo al dedo. Su estrategia consiste en “que hay que ir a la cabeza, que hay que colocar en el centro de la actividad al rey de España, Felipe VI, hijo de Juan Carlos I, no seguir golpeando la puerta del rey emérito”.

El 5 de marzo de 2019, Rathmell envía a Jaime Alfonsín, jefe de la Casa de Su Majestad el Rey, una misiva que pone todas las cartas boca arriba.  El autor la reproduce íntegramente. Rathmell atribuye a artículos “difamatorios y ficticios” la investigación de Bertossa, cuando la realidad es otra. Y detalla de la multitud de acusaciones falsas que se han realizado contra su clienta. Y las desgrana señalando a: Lucum, AVE, Ferrari, Nóos, etc., tratando de implicar al exrey de España y a otros miembros de la familia real en irregularidades financieras.

Rathmell también menciona las conversaciones de Corinna con Villarejo y no solo ha apuntado a la Fundación Lucum, también a la Fundación Zagatka. En definitiva llega su propuesta formal: una mesa de negociación.

Deja entrever en estas mas de 15 páginas, que de no producirse esa mesa de negociación, tomaran la decisión de que Corinna aparezca ante los medios de comunicación y se realicen acciones legales en Londres.

Rathmell ha solicitado acuse de recibo de la carta antes del cierre de las oficinas del lunes 11 de marzo de 2019.

En el Capítulo 21 “¿Quiénes son los periodistas que os llaman?”  El autor dice que lo primero que hace Felipe VI es llamar a su padre Juan Carlos I y le hace entrega de la carta. Lo segundo informa al Gobierno de Pedro Sánchez.

Corinna relata en dos paginas y medias, con lujo de detalles las acciones que se sucedieron desde una llamada de un teléfono satelital del rey emérito, las referencias a las intentonas de Sanz Roldan, y muchos detalles más.

La “mesa de diálogo”, dice el autor, ha sido un fracaso. Felipe VI consulta con sus asesores y analizan alternativas de actuación.  Se produce la renuncia del rey Felipe VI de los beneficios de la cuenta bancaria de la Fundación Lucum y en su nombre Alfonsín contesta al bufete Kobre & Kim: “Que ni Felipe VI, ni su Casa conocían participación o responsabilidad en los presuntos hechos que se mencionaban y que no designaría representante legal para llevar a cabo ninguna negociación”.

En el Capítulo 22 “Noticia bomba, 3 de marzo de 2020: “Casa real, ¿hay alguien ahí? Aquí Suiza, cien millones de dólares”, el autor da detalles significativos, aun no publicados o filtrados del pago de los cien millones que La Tribune[12] aporta muchos detalles.

Muchas son las informaciones de estas páginas finales del libro, que completan el cuadro general y le permite al lector empezar a entender este complejo enredo de cifras, Fundaciones e intermediaciones, o “perfiles de negocios” poco habituales. Daily Mail[13] el 29 de febrero de 2020, da más detalles. De nuevo El Telegraph[14] el sábado 14 de marzo de 2020 informa más detalles.

En el Capitulo 23 “El estado de alarma, cortina de humo ante el Corinnavirus” despejando cualquier tipo de duda de envergadura del caso. “A Jaime Alfonsín, cuyo contacto directo en el Gobierno es la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, no se le escapa que la pandemia también crea unas “circunstancias extraordinarias” para abordar otro asunto, el que los tiene a él y al equipo de asesores de la Zarzuela en vilo desde el 5 de marzo de 2019 cuando recibió la carta del abogado Robin Rathmell en nombre de Corinna”, dice el autor. Y efectivamente en ese contexto se produce el Comunicado de la Casa de S.M. el Rey el 15 de marzo de 2020, que en su punto 2, precisa “la decisión del Rey Felipe VI a renunciar a la herencia de don Juan Carlos que personalmente pudiera corresponder…”. Yo no entendí en su día esta renuncia a la herencia, porque el requisito para aceptar o rechazar una herencia es la muerte, ya que el articulo 991 del Código Civil así lo establece. Por lo tanto, precisa el autor, Felipe VI sigue siendo heredero de los bienes de Juan Carlos I que le puedan corresponder.

En las ultimas páginas de este capítulo aparecen los detalles de la “denuncia jurada (affidavit) presentada por Corinna por calumnias y denuncias falsas al CNI”, por presuntas amenazas de su director, Félix Sanz Roldán.

En los capítulos finales, 24 “Guarda mas de lo que enseñas”; el 25 “Destierro en la costa de los piratas” y el 26 “Un sabueso para rastrear los dineros”, preámbulos del Epilogo del libro, donde el autor precisa lo que todos hemos entendido del relato total: “El desprecio de Juan Carlos I por el Estado de derecho”.

En el 24, se muestran diferentes aristas del tema central, en el interrogatorio del fiscal Bertossa a Dante Canónica, sintetizado en este intercambio entre el fiscal e imputado:

  • Bertossa. – ¿Cuál fue el principal motivo que llevo a Juan Carlos I a “desheredar” a su hijo por un importe de casi 60 millones de euros para “regalárselo” a su amiga Corinna zu Sayn-Wittgenstein?
  • Canónica. – Juan Carlos I podía disponer libremente de los activos de la Fundación en vida. Había tomado la decisión de no conservar ese dinero y dárselo a su amiga.

Desconozco si su hijo Felipe estaba informado de la existencia de la Fundación Lucum y de sus activos.

El autor precisa: “Por tanto, ni en el periodo de 2008 a 2012, con la cuenta activa después de ingresar los cien millones de dólares, ni en el proceso de casi dos años 2012 a 2014, en el que madura la abdicación de Juan Carlos I, su padre informa al príncipe Felipe, sobre su condición de beneficiario, cuando la cuenta está todavía abierta y tampoco mas tarde, tras su cierre, al ya rey Felipe VI, a pesar de las consecuencias que pudiera tener el conocimiento público de la cuenta suiza y de la sombra de duda que podía proyectar sobre el monarca, lo que Canónica ha denominado la “bomba de relojería”. Otra duda que plantea el autor: ¿Por qué razón Álvaro de Orleans ocultaría al príncipe Felipe, primero y, al rey Felipe VI después, la existencia de esta fundación?

En el Capítulo 25 muestra el antecedente del caso del rey Alfonso XIII y la semejanza entre “el nieto por el abuelo”, que salió hacia el exilio en abril de 1938, bajo el vocerío de los manifestantes que saludaban la inminente proclamación de la Segunda República. Juan Carlos I, guiado por su equipo de asesores en cuestiones jurídico-penales y fiscales, decidió su “salida física” de España para facilitar el distanciamiento que promueve Felipe VI a fin de robustecer el cordón sanitario que ha ordenado erigir y, precisa el autor: “No sin ambigüedad”.

El 3 de agosto de 2020 es el comunicado de la Casa de S. M. El Rey, dando a conocer la carta de Juan Carlos I sobre su salida. El 2 de agosto el jet privado de la compañía TAG Aviation en Malta, recorre el trayecto, Vigo-Abu Dabi, al que Juan Carlos I subirá en la mañana del 4 de agosto, a ese avión junto a cuatro acompañantes, en el aeropuerto de Vigo. Aterriza en el Aeropuerto Ejecutivo Al Bateen para vuelos privados de la capital de Emiratos Árabes Unidos. Un helicóptero los traslada hasta el helipuerto del Hotel Emirates Palace, propiedad del Estado, donde ocupará la 5ª planta, la Presidential Suite, que según la lista de precios del hotel, sale a 11,000 euros la noche. Al parecer, tanto este hotel, como su instalación en una urbanización de lujo, en Zaya Nurai, una isla muy próxima al golfo Pérsico, en la península arábiga. Una mansión de dos plantas, seis dormitorios y siete baños, amplios salones y una parcela de 4, 150 metros cuadrados, una piscina y una playa privada.

En el 26, destaca la labor del fiscal Juan Ignacio Campos, especializado en delitos económicos, es el responsable de un grupo de cinco fiscales[15] que investigan a Juan Carlos I. Su trabajo se centra en “los cien millones de dólares transferidos por el Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí a la cuenta de la Fundación Lucum, propiedad de Juan Carlos I, en 2008, en relación con la investigación del tren de alta velocidad Medina-La Meca; las transferencias de alrededor de ochocientos mil euros realizadas por el amigo del rey Juan Carlos I, el magnate mexicano Allen Sanginés-Krause a través del coronel del Ejercito del Aire, ayudante y presunto testaferro Nicolas Murga, unos dineros destinados a sufragar gastos de la familia real – a excepción del rey Felipe VI, la reina Letizia y sus dos hijas – y una tercera diligencia sobre fondos provenientes de la isla Jersey a través de un testaferro, Joaquín Romero-Maura”.

Los fiscales han contado con la información procedente de las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción abiertas sobre el AVE en diciembre de 2018 y sobre los pagos de Sanginés-Krause rastreados en 2019.

Aparecieron las regularizaciones fiscales: la primera se presentó el 9 de diciembre de 2020 con una declaración complementaria a Hacienda por valor de 678,393,72 euros “sin requerimiento previo”. La segunda regularización fiscal por un importe de 4.395.901,96 euros “sin requerimiento previo de clase alguna” la hizo el 26 de febrero de 2021. La presentación de estas regularizaciones es la vía para que se pueda eludir una acusación por delito fiscal. La espontaneidad es dudosa, precisa el autor y agrega: estas regularizaciones fueron posibles por dos hechos: el “conocimiento” de la investigaciones por parte de la defensa de Juan Carlos I y la pasividad absoluta de la Agencia Tributaria, que se abstuvo de abrir una inspección a la vista de los indicios que se habían acumulado.  Y subraya: “La inacción de la AEAT también se presentó como un éxito, al igual que ahora lo ha hecho la fiscal general del Estado”.

Un libro lleno de detalles y un ANEXO DOCUMENTAL valiosísimo, que permite a los interesados conocer detalles comúnmente poco publicados.

En su carta antes de abandonar España, Juan Carlos I, apuntó: “Con el mismo afán de servicio a España que inspiró mi reinado y ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada…” Y el autor, se pregunta: ¿Pero como separar sus vidas publicas y privada siendo jefe de Estado? ¿Como encajar en el puzle su “relación de negocios” con Corinna zu Sayn-Wittgenstein, a la que precisamente antes de la cacería de elefantes de abril de 2012 – en octubre de 2011 y enero de 2012 – “donó” 1.596.000 libras esterlinas para ayudar a adquirir un apartamento en Eaton Square en Londres, cuyo precio era de mas de cinco millones de libras?

El jefe del Estado. Y el Estado. Terminamos nuestro periplo. Hemos expuestos los hechos, dice el autor. El rey de España, que diría Jorge Luis Borges, ha considerado por su cuenta y riesgo que el Estado es una “inconcebible abstracción”, se ha comportado como un individuo, no como un ciudadano con la máxima representación del Estado. Ha convertido su inmunidad en abuso de poder e impunidad.

Un tema candente y, un libro que detalla y resume sus principales aristas y momentos claves.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 20 de diciembre de 2021

[1]Breve historia de los Borbones españoles” de Juan Antonio Granados Loureda – Ediciones Nowtilus S.L., 2010 – ISBN 10: 8497639448

[2] Corinna zu Sayn-Wittgenstein (Fráncfort del Meno; 28 de enero de 1964), más conocida como Corinna Larsen, es una empresaria alemana de origen danés que estuvo casada con el aristócrata alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn (nacido en 1976). Después de su divorcio de Casimir en 2005, Corinna continuó utilizando el apellido, así como el título de princesa y el tratamiento de S.A.S. («Su Alteza Serenísima»). La familia zu Sayn-Wittgenstein está enfrentada con la empresaria por seguir usando el título, sobre todo desde la boda del alemán con la modelo norteamericana Alana Camille Bunte en 2019

[3] Blood is thicker than water“la sangre es más espesa que el agua”, un proverbio medieval inglés, de origen alemán, que quiere decir que los lazos familiares siempre serán mas fuertes que los de amistad o amor.

[4] Bernard Bertossa (nació en Ginebra el 12 de septiembre de 1942) era fiscal público de Ginebra de 1990 a 2002. Formo parte del grupo internacional en contra del lavado de dinero y otras actividades delictivas financieras. El 9 de mayo de 2001 firmó un artículo de opinión en Le Monde, titulado “Las ‘cajas negras’ de la globalización financiera”. El padre encontró los millones del fugado Luis Roldán, director general de la Guardia Civil; el hijo sigue ahora las comisiones millonarias del Rey Emérito… Son los fiscales suizos más implacables, una saga. Y entre sus perseguidos está la ‘alcurnia’ del poder mundial, desde las tropelías de los Obiang o los Gadafi, a los fondos ocultos de Madoff, la lista de los defraudadores del HSBC… “Mi padre no fue una fuente de inspiración sino más bien de orgullo”, dice Yves

[5] Arturo Gianfranco Fasana, (Sagno, 1955) es un gestor de grandes fortunas suizo, también es propietario de varios caballos que han sido galardonados con varios premios internacionales y una yegua finalista de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y según el autor: “No solo es el confidente del rey para los negocios, sino mucho más:es su mayordomo secreto.

[6] Shahpari Zanganeh es la viuda del multimillonario traficante de armas Adnan Khashoggi, con quien había contraído matrimonio en 1991.

[7] “Es un hombre superculto. Coleccionista de arte y experto en antigüedades. Suele acudir a las ferias de arte más importantes, tipo Art Basel. También es un apasionado de los caballos”, nos confiesa uno de sus antiguos colaboradores que exige riguroso off the record. Allen Sanginés-Krause (1959) es, desde hace años, buen amigo del rey Juan Carlos y, según El Confidencial, el mexicano que podría estar detrás de muchos de los pagos que el emérito y otros familiares habrían realizado con tarjetas de crédito opacas y que ahora investiga la Fiscalía Anticorrupción.

[8] Los mohicanos de París (en francés, Les Mohicans de Paris) es una novela del escritor francés Alexandre Dumas escrita entre 1854 y 1855.

[9] Aporta en las páginas de este capitulo la versión detallada de las declaraciones.

[10] A Canónica se le acusa de realizar operaciones de blanqueo de capitales agravado (art. 305 bis cap. 2 del Código Penal suizo).

[11] Zagatka (en ruso significa “enigma” o “misterio”) fue fundada el 1º de octubre de 2003 en la capital de Liechtenstein, Vaduz, por el abogado Dante Canónica a encargo de su cliente, Álvaro de Orleans, primo del rey. El 28 de julio de 2009, Arturo Fasana, en representación de esta sociedad, abrió en una sucursal ginebrina de la banca Credit Suisse la cuenta bancaria numerada 0251-798208-9, con Álvaro de Orleans como beneficiario «efectivo» o «indirecto».

[12] https://www.latribune.fr/

[13] https://www.dailymail.co.uk/home/index.html

[14] https://www.telegraph.co.uk/

[15] Paloma Iglesias Moreno, José Antonio del Cerro, Juan Carlos López y Rosa Ana Morán.

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Author: viajes24horas

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